El drama de los suicidios en España: desde deportistas hasta miembros de las Fuerzas de Seguridad

En el 2017, hasta 3.769 personas se suicidaron dentro del territorio nacional, un número que en el año 2018 ha sido parecido. Significativamente, el número de mujeres suicidadas ha aumentado pese a ser todavía una cifra menor frente a la de los hombres. Los miembros de la Guardia Civil y los deportistas de élite padecen mucho este drama. Así las Fuerzas del Seguridad del Estado español sufren una baja cada 26 días.

El suicidio en España en un problema que nadie quiere asumir. Los datos son escalofriantes. En el año 2018 los números de suicidios en España volvieron a situarse entre los 3.600 y los 3.700. En el último año el numero de mujeres suicidadas ha ascendido en un 4,3 por ciento respecto al 2,5 por ciento de los hombres. Aun así, el número de varones que se han quitado la vida es superior (más de 2.700) frente al de las féminas (más de 900).

El suicidio es un grave problema en España, ya que es una cifra claramente superior a los muertos por accidente de tráfico, que no llega a los 2.000. Una franja de edad que sufre claramente este problema es la de 15 y 39 años, en la que destaca el suicidio con un 41,1 por ciento del total, que supera por bastante a los tumores que ocupan 23,8 por ciento

De los diez fallecidos cada día, de media siete son hombres y tres mujeres, lo que hace que la tasa de muertes es de 8,5 por cada 100.000 habitantes. Esto significa que el suicidio es la primera muerte por causa externa no natural en la población general.

Incluso entre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado presentan tasas de suicidio que duplican las cifras de población general. Por ejemplo, en el último año se registraron 46 suicidios entre el personal de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Según los expertos, el objetivo sería reducir en un 20 por ciento las muertes por suicidio en 10 años, lo que implicaría 700 muertes menos cada año.

La Guardia Civil con problemas por agentes suicidados

En noviembre de 2018, se suicidó un sargento de 40 años, que previamente había sufrido la apertura de un expediente disciplinario recientemente por parte el Capitán Jefe de la zona, según explicaba en un comunicado la sección de Suboficiales de Independientes de la Guardia Civil (IGC). Era el último de una larga lista de afecta gravemente a la Benemérita.

Este fallecido se ha convertido en la primera víctima en la Guardia Civil después de que en julio se presentase el nuevo protocolo anti suicidios dentro de este cuerpo. 

Juan Couce, secretario general de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) en Las Palmas de Gran Canaria, explicó a elcierredigital.com que “en junio de 2018 ya advertimos al General Jefe de la región que se estaba abusando disciplinariamente con los expedientes por faltas graves”.

Estos expedientes pueden acarrear desde que un guardia sea suspendido de empleo y sueldo durante unos días hasta la pérdida de destino, lo que para un agente con arraigo insular supone un castigo excesivo. Se da la circunstancia que solo hay un psicólogo para atender a más de tres mil efectivos entre agentes y oficiales en toda Canarias, por lo que este profesional sólo hace labores, prácticamente, de inspección y no de prevención.

La Guardia Civil sufre un suicidio cada 26 días, una dramática estadística que se repite anualmente. En 2016 fueron nueve los muertos, diecisiete el pasado año y diez, en 2018. Desde 1982 hasta la actualidad son 500 los guardias que se han suicidado, lo que significa un problema que afecta gravemente a este cuerpo con agentes que, en ocasiones, están sometidos a mucha presión.

“No están bien vistos”

Marta Ceñal, creadora de la página “El descanso de Pedro” en Facebook, en memoria de su hijo que se suicidó, habló en marzo con elcierredigital.com tratando un tema delicado como este, aunque ella afirmaba que “a la muerte no hay que tenerle miedo”.

Su historia comenzó el 8 de noviembre de 2017 cuando su hijo Pedro se suicidó por sorpresa. Marta señalaba a este medio, que él tenía un buen trabajo en el casino de Gran Vía y se iba a casar en seis meses, por lo que los síntomas que presentaba eran indetectables para la familia. Por eso, tanto ella como la novia de Pedro se siguen preguntando por qué el joven llevó a cabo tal acto.

Para Marta, en muchas de las ocasiones se culpa directamente a los padres y al entorno por no ser capaces de evitar estas muertes. “Lo primero que hace uno es culparse. ¿En qué hemos fallado? Tenemos que hablar con nuestros hijos. No pasa nada porque nos sentemos con ellos a hablar”, explicaba.

Una de las causas de los suicidios suele estar relacionado con la depresión. El 90 por ciento de las personas con síntomas suicidas tiene problemas psicológicos y/o afectivos. Entre las muertes por suicidio hay un 10 por ciento que ha tenido previamente una depresión endógena, los cuales tienen complejos y una autoestima muy baja. El 90 por ciento de los suicidas suele dejar una nota antes de morir. Pedro dejó una nota en la que ponía “soy un mierda de tío” para acto seguido suicidarse tomándose cinco cajas de pastillas.

Para evitar esto hay que tratar la depresión como una enfermedad. Para Marta “hay que tomarse en serio la depresión porque va a ser la enfermedad del futuro”. Incluso, la creadora de “El descanso de Pedro” señala que el jefe del hospital de Lanzarote habló con ella y le incidió en que hay que tratar este tema y no tener miedo a hablar de él.

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