Las estrategias contra el suicidio, en el punto de mira del Ministerio y de las CC.AA.

El Departamento de Salud del País Vasco presentaba este lunes su Estrategia de Prevención del Suicidio. Se suma así a otras comunidades autónomas en la mejora de la prevención de los suicidios en nuestro país.

La consejera de Salud del País Vasco, Nekane Murga, presentaba este lunes la Estrategia autonómica de Prevención del Suicidio, acción que por primera vez tiene un enfoque integral debido a que tratará de reducir el impacto del suicidio a través de la prevención, la intervención temprana y la atención a las personas afectadas.

En palabras de Murga, se trata de “avanzar en una doble dirección: la detección precoz de las conductas de riesgo suicida para actuar con celeridad y de forma coordinada; y la visibilización social del suicidio derrumbando estigmas y tabúes, y cuidando a las personas supervivientes”.

El documento, de 115 páginas, contempla un total de 57 medidas a desarrollar en 9 áreas. Entre ellas se encuentran la instauración de un registro de suicidios y de tentativas, autopsias psicológicas, campañas periódicas de sensibilización, instaurar un protocolo de actuación integrado para profesionales de primera intervención y la creación de un área específicamente relacionada con el suicidio dentro del Observatorio de Salud de Euskadi.

De este modo, el País Vasco continúa la línea de otras comunidades autónomas en la puesta en marcha de estrategias que mejoren la prevención de esta lacra. Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística, el último año se suicidaron en España 3.679 personas. Se trata de la principal causa de muerte externa en nuestro país, por encima de los fallecimientos por accidente de tráfico. Y según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es el mayor problema de salud pública en Europa.

COMUNIDAD VALENCIANA: “ROMPAMOS EL SUICIDIO”

La Comunidad Valenciana es otra de las autonomías que han dirigido su atención al suicidio. El pasado 21 de junio, la entonces ministra de Sanidad, Carmen Montón, planteaba como uno de los ejes de la legislatura crear una estrategia de prevención del suicidio. De este modo, hacía un guiño al trabajo realizado durante su etapa como consejera de Sanidad en la Comunidad Valenciana. Durante dicho cargo, Montón presentó la campaña “Rompamos el suicidio”. El objetivo de la iniciativa era visibilizar este grave problema y “poner a disposición de la ciudadanía toda una serie de herramientas y estrategias preventivas, con la concienciación como paso previo”, explicaba entonces.

BALEARES: OBSERVATORIO DEL SUICIDIO

La lucha contra el suicidio ha sido una de las grandes apuestas de la consejera de Salud balear, Patricia Gómez. Ya en diciembre de 2017, ponía en marcha el Observatorio del Suicidio, un nuevo sistema de vigilancia epidemiológica, pionero en España. El objetivo de esta herramienta es ofrecer datos estructurados que ayuden a identificar a las personas en situación de riesgo y permitir la planificación de estrategias de prevención.

OTRAS ESTRATEGIAS AUTONÓMICAS

La Rioja es otra de las CC.AA. que también está trabajando en este ámbito. En su Estrategia de Salud Mental ha incluido la puesta en marcha del Plan de Prevención del Suicidio. En esta comunidad autónoma se suicidan al año una media de 25 personas, motivo por el cual el presidente del Gobierno riojano, José Ignacio Ceniceros, catalogaba recientemente el abordaje de este problema como “una de las asignaturas pendientes de la agenda sanitaria española”. Lo hacía precisamente durante la presentación del I Plan de Prevención del Suicidio en La Rioja.

Una iniciativa que, según subrayó el presidente del Ejecutivo, “completa el esfuerzo de planificación que está realizando la Consejería de Salud, especialmente en materia de salud mental, esta legislatura”.

Por otra parte, Asturias es otra de las últimas comunidades que ha informado de que su ambicioso Plan de Salud 2019-2030, también incluye la prevención y abordaje del suicidio como una de las líneas prioritarias.

Dentro de las estrategias autonómicas de Salud Mental contra el suicidio, la formación de los profesionales es uno de los aspectos clave. En esta línea, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha reunía a comienzos de año en Toledo a medio centenar de profesionales de diferentes sectores en el curso “Formación de formadores. Detección e intervención ante el riesgo de suicidio”.

El suicidio es la principal causa de muerte externa en nuestro país, por encima de los fallecimientos por accidente de tráfico, y el mayor problema de salud pública en Europa

Con esta iniciativa, que forma parte del Plan de Salud Mental de Castilla-La Mancha 2018-2025, desde la comunidad autónomas buscan ofrecer herramientas para la formación en el abordaje de conductas suicidas “a todas aquellas personas que puedan tener un papel relevante en su identificación y manejo”. Según explicaba la psicóloga clínica del Equipo de Coordinación Regional de Salud Mental y coordinadora del curso, Beatriz Vallejo, “la conducta suicida es un fenómeno multicausal y complejo, influida por factores emocionales, individuales y sociales”.

En este sentido, Vallejo destaca que la mejora de la atención a estas personas implicará también actuar “sobre aquellos factores de protección que puedan influir en su conducta, con acciones de difusión de protocolos y estrategias de detección y actuación, así como la divulgación y sensibilización en el entorno familiar, social, profesional y medios de comunicación de la persona”.

ESTRATEGIA NACIONAL DE SALUD MENTAL

La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, también se ha referido al suicidio como uno de los objetivos de trabajo del Ministerio. En la jornada “Una realidad silenciada”, organizada por la Confederación Salud Mental España en Madrid el pasado mes de marzo, Carcedo defendía que hablar del suicidio “no aumenta el riesgo de conductas de este tipo”. Al contrario, afirmaba que “el suicidio se puede prevenir”. Para ello, hay que desmontar los mitos que lo rodean, como que no solo se quitan la vida personas con trastornos mentales, o que la persona cuando se suicida quiere acabar con su propia existencia.

La ministra explicaba entonces que la Estrategia Nacional de Salud Mental tiene como objetivos fundamentales «sensibilizar e informar a la población, combatiendo estereotipos, ofreciendo testimonios en primera persona y visibilizando y dando apoyo institucional».

Dicha Estrategia también contempla la detección precoz del riesgo de suicidio, donde juegan un papel fundamental los profesionales de salud mental, los equipos de atención primaria y los servicios de urgencias. Por ello, Carcedo apostaba por los planes de formación y cursos homologados para los diferentes profesionales y agentes que intervienen en este proceso.

En este sentido, es importante la consolidación del Código de Riesgo de Suicidio, que permita que la persona identificada con riesgo grave de suicidio o tentativa sea atendida en un muy breve lapso de tiempo,destacaba la ministra. “Las comunidades autónomas, por su parte, deben elaborar sus procesos asistenciales integrados para una correcta y eficiente atención”, añadía.

Por otra parte, Carcedo ha defendido la atención precoz a las personas cuidadoras, familiares y allegados, supervivientes de personas que han fallecido por un suicidio. “Ello supone disminuir el impacto del trauma, reducir el estigma y facilitar la búsqueda de apoyo”, concluía.

consalud.es

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