«El suicidio se previene con intervenciones oportunas, a menudo de muy bajo costo»

«Es la primera causa de muerte externa, muy por delante de los accidentes de tráfico o la violencia de género, y sin embargo no hay ningún plan del Gobierno»Carlos Gil 01.02.2018 | 00:29

Felipe Lagarejo, en Tenerife.

Felipe Lagarejo, en Tenerife. Foto L.O.Z.

Felipe Lagarejo, descendiente de Sanabria, policía y coordinador de la comisión de suicidios del Colegio de Psicólogos de Tenerife aboga por poner en marcha políticas específicas para reducir las muertes por esta causa, lo mismo que se ha hecho con los accidentes de tráfico o la violencia de género.

-¿Qué importancia tiene el suicidio como causa de muerte?

-En todas las edades es ya la primera causa de muerte externa (las que no se deben a enfermedades biológicas). En 2016 hubo 3.562 muertos por suicidio, cifra que supera a los fallecidos por accidentes de tráfico, dos mil y pico, un tercio menos. Y son muchos más que las muertes por violencia de género. El problema viene cuando ves que a algo tan importante no se le está prestando ninguna atención por parte del Gobierno.

-Al contrario que para las otras dos causas de muerte externa que ha mencionado.

-En tráfico se invierten ingentes cantidades de dinero, para protección, carreteras, denuncias, para que la gente vaya con cuidado y de hecho las víctimas de accidentes han disminuido mucho, porque hemos llegado a tener cinco mil muertos en las carreteras cada año. Se ha demostrado que si se incide en algo mediante la prevención, funciona y reducimos las muertes. En maltrato de género hemos avanzado muchísimo y hay una administración entera para proteger a las mujeres, con jueces, ayuda social. ¿Por qué no para quienes se suicidan?.

-Pero son muertes voluntarias.

-Nadie quiere morir ni suicidarse, se hace por muchas causas y es lo que hay que observar, por qué la gente se suicida. Hay que hacer estudios empíricos fidedignos, mucho mejores de los que tenemos y para los que hay financiación. Todo esto cuesta dinero y tiene que tener una autoridad social para poder ir a las familias y decir que vas a ayudarlas en representación de algo, y no como alguien que va a echar una mano. Hay que oficializar el tema. Al final parece que el Congreso ha dado un plazo de seis meses al Gobierno para que establezca un plan de prevención del suicidio, porque es el único país de Europa que no lo tiene.

-¿Cómo se puede prevenir el suicidio?

-El suicidio es prevenible mediante intervenciones oportunas y a menudo de muy bajo costo. El suicidio es un estado, es como un secuestro emocional. Para suicidarte intervienen muchos factores, un trastorno mental, por ejemplo, pero eso no es suficiente. De repente la persona se encuentra vacua, vacía, no ve sentido a su vida y todas las personas que hemos tratado en el clímax nos dicen que es como una fuerza, como un viento, que no son capaces de evitar y que les lleva al abismo. Previamente hay una ideación. Si en esos momentos previos hay un profesional que puede intervenir, le puede tocar «X» tecla por así decirlo, a esa persona la rescata. Porque es muy fácil rescatarlo si sabemos cómo.

-¿Cuál es esa clave?

-Hacerle ver un sentido último a la vida. Víctor Franal pregunta a la gente, no me des causas para morir, sino para seguir viviendo, es lo que contrapone al suicida. Es un psiquiatra que contaba la historia de una mujer que llevaba una pulsera con huesos de los hijos que habían matado delante de ella en la Segunda Guerra Mundial. Ahora dirigía un orfanato, luchaba por otros niños y era lo que le daba fuerzas para vivir. Ese es el ejemplo.

-¿Cómo detectamos al candidato al suicidio?

-A mi cuando me viene un caso en la Policía, que no son pocos, están en estado de acción, en la azotea de un edificio, con una botella de butano o con un arma. Esa situación es complicada y ahí tienes que actuar in situ y a lo que de la situación. Muchas veces tienes que echarle sobre todo imaginación en ese momento más que otra cosa. Y después están las situaciones normales, previas a ese momento. Realmente es difícil detectar a un posible suicida, porque no tienen un comportamiento estandar: hay personas que manifiestan signos y síntomas y otras que no manifiestan nada. Porque no es un trastorno en sí, es una estado mental que te da. ¿Cuándo?. No se sabe.

-¿Qué se puede tener en cuenta?

-Por ejemplo, cambios drásticos en la personalidad de un amigo, de tu hermano, de tu madre. Suelen hacer una despedida, arreglar los problemas con los hijos, con los padres, algo que suene raro. Háblale del futuro y si no contesta, es preocupante. En una depresión, suele darse en la primera o segunda semana de tratamiento, que es cuando su mente tiene fortaleza para pensar e idear hacerlo. O hay un problema de alcohol, un problema de sueño, un problema de comportamiento, de personalidad. Hay que tener cuidado y hay que hablar con él directamente, preguntarle. ¿Tu te quieres suicidar? ¿Cómo lo vas a llevar a cabo?.Y si esa persona te lo dice no hay que dejarla ir porque tiene las causas y el medio letal para llevarlo a cabo.

La opinión de Zamora

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