“Suicidio/ No podemos solos II”

“¿Qué debemos hacer para asegurar una cobertura mediática responsable (y ética, añado) del suicidio?” interrogó la Doctora María Elena Medina Mora al auditorio repleto de reporteros de los distintos medios de Saltillo y

corresponsales de medios de la CDMX. Y se contestó así, ejemplifico y resumo: · “No dar lugar prominente a las historias sobre el suicidio ni repetirlas. La evidencia señala que la cobertura repetitiva y de alto impacto puede llevar a conductas suicidas, subsecuentes o adicionales. · Tener cuidado al reportar suicidios de personas famosas para evitar su glorificación y, por ende, su imitación entre personas jóvenes. · No hablar del suicidio o su prevención sin información validada. · No usar lenguaje que normaliza el suicidio o lo “glamoriza”. · No estigmatizarlo: por ejemplo, en lugar de decir “suicidio no exitoso o exitoso”; hablar de “conducta suicida no fatal” o “murió por suicidio”. · No usar mensajes sensacionalistas. · No describir el método usado. · No usar fotografías, videos o ligas de las redes sociales. · Presentar historias de personas que pasaron por ideas de muerte pero que pudieron enfrentarlas y superarlas constructivamente. · Al final de esas historias, proporcionar información confiable y precisa a los lectores, radioescuchas o televidentes, de lugares especializados o números de teléfono dónde pedir ayuda para prevenir el suicidio. · Tener precaución con las entrevistas a familiares o amigos de la persona suicidada; por su condición de duelo y dolor. · Relatar historias de personas que han superado el duelo de un familiar o amigo suicida”. La urgencia de aterrizar estas directrices es evidente, pero el reto es mayúsculo: ¿las aceptarán los medios de comunicación cuando la mayoría de ellos no tiene un código de auto regulación ética a su interior, y la guerra por el rating se volverá aún más encarnizada con el recorte del 50% de la publicidad oficial a partir del 1º de diciembre? Y para esa mayoría, el suicidio es visto como rating comercial. Nada más. Para tristeza de todos.

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