La web suicida que abrió la ‘Puerta del cielo’

Habían creado un negocio dedicado al diseño de páginas web que vendían a empresas, llamado ‘Higher Source’. Expertos informáticos, en sus ratos libres gustaban de viajar por el ciberespacio y ver compulsivamente la televisión. Eran fans de las series ‘Expediente X’ y ‘Star Trek’. De hecho, uno de ellos era hermano de la actriz Nichelle Nichols, la valiente teniente Ukura al mando de la mítica Enterprise.

En 1994 acometieron su mayor reto, celebraron su bautizo en la red colgando una página web destinada a captar acólitos, (www.heaven’s gate.com). Vislumbrando el gran poder de Internet, empezaron a ‘colgar’ sus proclamas y a enviar anuncios masivos por correo electrónico en los que ofrecían ‘tarjetas de embarque’. Sus slogans invitaban a los internautas a acompañarles en su ruta a la inmortalidad a bordo de una nave extraterrestre que, aprovechando la llegada del cometa Hale-Bopp,les conduciría a su destino final.

Tras ellos se hallaba su carismático líder, el tejano Marxhall Herff Applewhite. Marcado el destino no existía billete de vuelta, el 22 de marzo de 1997 emprendieron su último viaje.

Corría el año 1997, el día 28 de marzo, la policía descubría 39 cadáveresen una lujosa finca del pudiente barrio californiano El Rancho de Santa Fe,(San Diego).Todos ellos se hallaban tendidos sobre sus camas y literas, vestían de negro, calzaban deportivas Nike y ocultaban su rostro con un trozo de tela cárdeno a modo de sudario.

Habían protagonizado un ritual sectario, el suicidio colectivo más macabro de la historia de Estados Unidos. Eran los miembros de la secta la Puerta del cielo.

Contaban 21 mujeres y 18 hombres, tenían entre 20 y 72 años de edad, aunque la mayoría eran jóvenes. Pertenecían a todas las razas, si bien predominaban los blancos. Seis de ellos, incluido Applewhite estaban castrados.

El forense reveló que los muertos portaban una receta que indicaba las instrucciones a seguir para acometer el suicidio: debían ingerir un pastel de manzana en el que se había inyectado un potente barbitúrico, fenorbitaal acompañándolo de vodka. A los pies de sus camas se encontraban bolsas a modo de equipaje y en sus bolsillos portaban su pasaporte y un billete de  cinco dólares.

La autopsia reveló que el fallecimiento se había acometido en tres fases consecutivas, la cabeza de los últimos se hallaba cubierta por una bolsa de plástico. Se trataba de un crimen escrupulosamente planificado.

El vecindario afirmó que se trataba de personas sumamente amables y cordiales, pese a lo extraño de su aspecto: vestían exclusivamente de negro y lucían cabezas rapadas con dibujos ‘estelares’. Todos poseían educación universitaria, la mayoría de ellos eran expertos  informáticos.

Un ex miembro de la secta había alertado a la policía tras recibir dos cintas de vídeo días antes. En una de ellas, Applewhite explicaba las razones de su sacrificio y en la otra, los miembros se despedían de sus familiares.

El país entero visionó consternado sus macabras confesiones en televisión,una beatífica sonrisa iluminaba sus rostros. Una de las mujeres afirmaba que actuaban con total libertad, sin coacción, y que se hallaba sumamente feliz de haber tomado esa determinación. Por su parte, uno de los hombres nos daba la clave del sacrificio al afirmar: “Nos vamos al próximo nivel de evolución sobre el ser humano y para ello tomaremos un nuevo ‘vehículo’”, el cuerpo no es sino un mero ‘contenedor'”.

Pero… ¿cómo empezó todo?, ¿qué impulsó a ciudadanos aparentemente normales, universitarios e incluso madres de familia, a abandonarlo todo e ingresar en la Puerta del cielo en pos de su líder?

La Vanguardia

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